ESTRACTO de
UN TAL PEDRO:
2.
PEDRO.- ¿Bailas?
JENNY.- No, muchas gracias.
PEDRO.- ¿Por qué no?
JENNY.- No me gusta. Estos sitios no son para mí.
PEDRO.- Para mí tampoco, pero qué más da. Anda, mujer.
JENNY.- Bueno, un poquito. Aquí, cerca de mi mamá.
PEDRO.- ¿Mamá? ¿Qué eres, su perrito faldero?
JENNY.- Te burlas de mí.
PEDRO.- ¿Pero qué edad tienes?
JENNY.- Dieciséis.
PEDRO.-Me van a denunciar por abuso de menores.
JENNY.- Te sigues burlando.
PEDRO.- Estás muy desarrollada para tu edad. Tienes un acento.
¿De dónde eres?
JENNY.- De Ecuador.
PEDRO.- Qué país tan bonito.
JENNY.- ¡Cómo! ¿Has estado?
PEDRO.- Sí, muchas veces. Digo, no.
JENNY.- Entonces.
PEDRO.- Entonces.
JENNY.- Que cómo sabes que es bonito.
PEDRO.- Yo lo sé todo.
JENNY.- Otra vez te burlas.
PEDRO.- ¿Cómo te llamas?
JENNY.- Jenny.
PEDRO.- Qué nombre tan lindo. ¿En qué telenovela
naciste?
JENNY.- Eres malo.
PEDRO.- Soy un tal Pedro.
JENNY.- No quiero bailar más. Me tengo que ir. Va a salir.
PEDRO.- ¿Qué te ocurre?
JENNY.- Es que me llama mi mamá.
PEDRO.- Le voy a pedir permiso.
JENNY.- No, espera. Es que...
Entran RAÚL, CARLITOS y SANTI.
RAÚL.- ¿Pero mira a quién me encuentro por aquí?
PEDRO.- El que me faltaba. Perdona, Raúl, pero estoy ocupado.
RAÚL.- Ya lo veo. No sabía que te dedicaras ahora a pervertir
a las hijas de las chachas.
PEDRO.- Nada que te importe. A JENNY. Ven, seguimos bailando.
RAÚL.- ¡Cómo que no!
PEDRO.- Anda, piérdete, Raúl, de verdad.
RAÚL.- Sí, por supuesto, me voy, ¿pero cómo
era esa historia de que me meto la gasolina por el culo? Venga, cuéntamela.
PEDRO.- Y luego te enciendo una cerilla y... puum, desapareces.
RAÚL.- Te parto la cara, cabrón.
PEDRO.- Quieto, Raúl. Aquí dentro no.
RAÚL.- Esto hay que aclararlo. O Pedro o yo. Los dos no cabemos
bajo el mismo sol. Venga, vamos afuera.
CARLITOS.- Que se peguen.
PEDRO.- Estoy en otra. ¿No lo ves?
RAÚL.- ¿O sea que el maricón eres tú?
PEDRO.- Lo que tú digas. A JENNY. Jenny, vamos.
RAÚL.- Saca una navaja. Pedro, o sales fuera o te juro que te la
clavo aquí mismo.
Entra JULIA. RAÚL esconde la navaja.
JULIA.- ¿Qué tal, chicos? ¿Os estáis divirtiendo?
CARLITOS.- Ya lo creo.
RAÚL.- Sí, mucho, Julia.
PEDRO.- ¿Qué tal, Julia?
JULIA.- Hola, Jenny. ¿Qué haces con esta gente? No son nada
recomendables. Ven, te voy a llevar con tu madre.
JENNY.- Estoy bien, señorita Julia.
JULIA.- Allá tú. A los otros. Ojo con lo que hacéis.
Bueno, chicos, luego os veo. Que os divirtáis. Tengo que seguir
atendiendo a los invitados. Sale.
RAÚL.- ¡Joder con la Julia! Quién la ha visto y quién
la ve.
PEDRO.- ¡Cállate! En tu boca todo se ensucia.
RAÚL.- ¿Qué? ¿Estás celoso?
PEDRO.- No digas tonterías.
RAÚL.- Más. Estás jodido.
PEDRO.- Nunca te enteras de nada, imbécil.
RAÚL.- Mira, no hablemos más. Esto se resuelve a hostias.
Te voy a degollar. Saca la navaja.
SANTI.- Quieto, Raúl. No te violentes.
CARLITOS.- Se me ocurre una idea más divertida: ¿A ver quién
se folla a Julia esta noche? Apostemos.
PEDRO.- No me hagáis reír. Mira que perdéis todos.
RAÚL.- Vale. Apuesto. Tengo ganas de mojarla esta noche.
Salen RAÚL, CARLITOS y SANTI. JENNY va a salir.
PEDRO.- Jenny, no te vayas.
JENNY.- Claro que me voy. ¿Me puedes decir qué pinto yo
en todo esto? Tienes una apuesta muy divertida con tus amigotes.
PEDRO.- Hay tiempo para todo. Olvídalo.
JENNY.- Ya entiendo por qué tienes tanta mala fama.
PEDRO.- ¿Yo, mala fama? Me tienen envidia.
JENNY.- Todo el mundo dice que eres malo, Pedro.
PEDRO.- Sí, soy muy malo.
JENNY.- Me das miedo.
PEDRO.- ¿Sabes que mi especialidad es convertir ecuatorianas en
filipinos? Cojo a la ecuatoriana, la redondeo, le abro un agujero en medio,
la cubro de chocolate, la meto en el horno, la saco y... me la como. Ñam,
ñam, ñam. ¡Qué rica está! Tú
vas a ser esta noche la próxima víctima...
JENNY.- No tiene gracia.
PEDRO.- No te pongas así. Ha sido una broma.
JENNY.- ¿Por qué te haces el malo? Tú no eres así.
PEDRO.- Ah, no. ¿Cómo soy?
JENNY.- Distinto. No hay más que mirarte a los ojitos. Tú
sí que apreciarías la música de la noche en las selvas
del Orinoco cuando el papagayo canta al amanecer. ¿No la oyes?...
Escucha...
PEDRO.- Sí, la oigo... Tararean y cantan juntos. Mira esa iguana.
Me recuerda a mi padre. No sé por qué...
JENNY.- ¿Y cómo es tu papá? El mío es un santo.
PEDRO.- Mi padre... Mi padre... Tantas cosas... Mejor hablemos de otra
cosa. Mira, la iguana me acaricia los pies...
JENNY.- No llores, Pedro.
PEDRO.- Ya... Me gustaría regalarte algo muy querido para mí.
Dándoselo. Toma este colmillo de jabalí.
JENNY.- ¡Es precioso!...
PEDRO.- No llores tú ahora, Jenny...
JENNY.- ¿Es que no entiendo por qué te apegas a esos pandilleros?
PEDRO.- ¿Qué?... Olvídalos. Ay, si de un golpe pudiera
quitarles el desprecio del pecho. O mejor, si en mi mano estuviera atravesarlos
a todos de un navajazo. Todos fuera. Ves...
JENNY.- Te dejas influenciar por ellos.
PEDRO.- ¿Yo, influenciar? Mentira.
JENNY.- Estás ciego...
Entra TITÍN.
TITÍN.- Pedro, Pedro...
PEDRO.- ¿Qué pasa, Titín?
TITÍN.- Tienes que ayudarme.
PEDRO.- Ahora no puedo. Estoy en una conversación profunda.
TITÍN.- Te lo pido por favor.
PEDRO.- Espera un poco, hombre.
TITÍN.- ¡Pedro!
PEDRO.- ¿Qué ocurre?
TITÍN.- Julia.
PEDRO.- ¿Qué le pasa a Julia? No seas pesado, Titín.
Estoy con esta amiga. Déjame en paz. ¡Dejadme todos en paz!
A JENNY. Jenny, no estoy ciego...
TITÍN.- Raúl está abusando de mi mujer.
PEDRO.- Titín, ahora que estás casado, te ocurrirá
con frecuencia. Son sólo fantasías.
TITÍN.- No son fantasías. Está poniéndose
muy violento.
PEDRO.- Ya conoces a Raúl. Es un pobre bocazas. No pasa nada.
TITÍN.- Ayúdame, Pedro, por favor. Tú eres mi amigo.
Es muy importante para mí. Pedro, no te lo debería contar,
pero para que veas que no es un juego. Julia se ha enfadado conmigo hace
un rato en la boda. Por una tontería, te lo aseguro. Y ahora me
las quiere hacer pagar. Puede hacer cualquier cosa con tal de humillarme.
La conozco. Háblala tú.
PEDRO.- Bueno. Tendré que ir. Tranquilo, Titín. Déjamelo
a mí. Yo te lo arreglo. A JENNY. Ahora vuelvo. Sale.
3.
JULIA.- Te recuerdo que soy una mujer casada.
RAÚL.- Eso no cambia nada.
JULIA.- No te pongas pesado, Raúl.
RAÚL.- Estás muy guapa esta noche.
JULIA.- Gracias.
RAÚL.- Te lo digo en serio.
JULIA.- Ya te he oído.
RAÚL.- ¿Qué te has hecho? Nunca te he visto tan guapa.
JULIA.- Vale.
RAÚL.- Que es verdad.
JULIA.- Ya me he enterado.
RAÚL.- ¿Y?
JULIA.- ¿Y?
RAÚL.- ¿Y algo?
JULIA.- Nada.
RAÚL.- ¿Cómo nada?
JULIA.- Nada.
RAÚL.- No puede ser.
JULIA.- Me alegra verte, Raúl...
RAÚL.- No te vayas, Julia.
JULIA.- Pues cambia de rollo. Estás un poco mono-temático.
RAÚL.- ¿Pero todo esto que me haces sentir?
JULIA.- ¡Otra vez! ¿Pero qué tengo yo que ver con
lo que tú sientes?
RAÚL.- ¿Cómo que qué tienes tú que
ver? Tú me lo has provocado todo. ¿Te parece poco?
JULIA.- Así es la vida. No sé. Hay que aprender a dominarse.
RAÚL.- No puedo dominarme.
JULIA.- Raúl, que nos conocemos.
RAÚL.- Yo salí de casa vacío, neutro. Y ahora mira
cómo me has encendido.
JULIA.- Por ahí no, Raúl.
RAÚL.- ¿Es que se lo vas a dar todo a ese idiota de Titín?
JULIA.- Te prohíbo que hables así de mi marido.
RAÚL.- Te quiero, Julia.
JULIA.- Si sigues por ahí voy a pedir que te echen.
RAÚL.- ¿Qué pasa, que un gasolinero no es suficiente
para la señorita Núñez-Álvarez?
JULIA.- Eres un miserable. Me voy.
Entran PEDRO y TITÍN.
PEDRO.- A JULIA. ¿Te está molestando este borracho?
JULIA.- No. Justamente, ya se iba.
RAÚL.- Pedro, no te metas donde nadie te llama.
PEDRO.-Déjalo ya. Lo siento. Tu oportunidad ya ha terminado. Como
siempre, no habrás hecho más que el ridículo.
RAÚL.- Luego nos vemos. Sale.
TITÍN.- A JULIA. ¿Estás bien, amor?
JULIA.- Estoy perfectamente.
TITÍN.- ¿Te ha hecho daño?
JULIA.- Sé defenderme sola, gracias. Titín, amor, hazme
un favor. Vete a traerme un gin-tonic.
TITÍN.- Cómo me gusta cuando me llamas amor. Pero déjalo
ya. Has bebido demasiado. ¿Por qué no nos vamos ya de la
fiesta, amor? Tenemos mucho que hacer...
JULIA.- Una copita nada más, cariño. Ay, cómo te
quiero. Besa a TITÍN. Luego seré toda tuya. Ahora vete.
TITÍN.- Te amo, Julia. Sale.
PEDRO.- Qué escena tan conmovedora.
JULIA.- ¿Se puede saber qué haces tú aquí,
Pedro?
PEDRO.- Pues ya ves. Hablar con la novia.
JULIA.- Nadie te ha invitado.
PEDRO.- No acabo de entender cómo se os ha olvidado.
JULIA.- He dado órdenes para que no entrases.
PEDRO.- Ya no lo controlas todo.
JULIA.- ¿Por qué me haces esto?
PEDRO.- ¿Por qué me has hecho esto tú a mí?
JULIA.- No voy a discutir. Por favor, Pedro, te pido que te vayas ahora
mismo. Aunque sea lo último que haces por mí.
PEDRO.- Vengo a llevarte conmigo.
JULIA.- No me hagas reír. No tiene gracia.
PEDRO.- Vamos.
JULIA.- Lo siento. Ya es tarde.
PEDRO.- Nunca es tarde.
JULIA.- Te he esperado, pero se acabó.
PEDRO.- Estaba ocupado.
JULIA.- Siempre estás ocupado.
PEDRO.- He cabalgado en el jabalí más grande del mundo.
JULIA.- ¿Y a mí qué, si yo mientras estaba en mi
casa esperándote?
PEDRO.- Aquí estoy.
JULIA.- Ya no me sirve. Soy de otro.
PEDRO.- Ya no me separaré de ti.
JULIA.- Me encantaría creerte.
PEDRO.- Yo siempre digo la verdad.
JULIA.- ¿Como ahora mismo? ¿Ya estabas ligando con la sudaca
ésa? Que te he visto...
PEDRO.- Vámonos ya.
JULIA.- No puedo. Haría mucho daño.
PEDRO.- Olvídate de los demás. Olvídate de todo.
Piensa en nosotros. ¿Sientes lo mismo que yo? Esta noche estás
irresistible. Vivamos el presente.
JULIA.- ¿Y luego me abandonarás?
PEDRO.- No me conoces.
JULIA.- Te conozco demasiado bien.
PEDRO.- Vámonos, Julia.
4.
RAÚL.- ¿Y dónde dices que queda Ecuador? ¿Cerca
de Murcia?
JENNY.- Entre Perú y Colombia.
RAÚL.- ¿De ahí viene la samba, no?
JENNY.- No, eso es Brasil. Ecuador está al lado. Es por donde pasa
el ecuador.
RAÚL.- ¡Coño! Qué casualidad... Me gustáis
las latinas.
JENNY.- ¿Sí? ¿Por qué?
RAÚL No sé. Sois como más exóticas.
JENNY.- Somos inmigrantes.
RAÚL.- Las mujeres de aquí son más duras.
JENNY.- ¿Más duras?
RAÚL.- Sí, más frías. Vosotras sois más
calientes.
JENNY.- Ya... Bueno, pues mucho gusto.
RAÚL.- No te me hagas la estrecha.
JENNY.- Es que ya nos vamos de la fiesta. Ha sido muy divertida.
RAÚL.- Pues dame un beso de despedida.
JENNY.- No hace falta.
RAÚL.- Cortándole el paso. Sólo un beso.
JENNY.- Por favor, déjeme marcharme.
RAÚL.- Háblame de tú.
JENNY.- ¡Por favor!
SANTI.- Raúl, déjala ir. No ves que la chica...
RAÚL.- ¿La chica qué? A JENNY. ¿Sabes que
tengo una gasolinera?
JENNY.- Sí, ya lo sé.
SANTI.- Déjala, hombre.
CARLITOS.- Pero si no le está haciendo nada.
RAÚL.- Te puedo ofrecer trabajo en la gasolinera. Y a tus padres
también. Así tu madre deja de ser chacha.
JENNY.- Gracias. Lo pensaré. Voy a buscar a mis papás para
decírselo. Se van a poner muy contentos.
RAÚL.- Intentando besarla. Me gustas.
JENNY.- Apartándolo. Fuera de aquí.
RAÚL.- Si yo sé que os gusta resistiros; pero en realidad
lo estás deseando.
JENNY.- Si no me deja salir, grito.
SANTI.- Por favor, Raúl, no montes un escándalo.
RAÚL.- ¡Que te calles ya, coño!
CARLITOS.- ¿Quieres que te la agarre?
RAÚL.- Sí. Carlitos. Tú eres de los míos.
Tendrás tu porción. Tú, Santi, decídete. Y
si no te las piras.
JENNY.- Déjenme en paz, por favor. Yo no les he hecho nada.
RAÚL.- ¿Cómo que no? Te parece poco estar tan buena.
JENNY.- No me hagan nada, por favor. Soy virgen.
RAÚL.- ¡Hostias! Las que más me gustan. Venga, tápala
la boca que ya ha dicho bastante. Empieza a desvestir a JENNY. Olé
estas carnes morenas... Si te relajas, vas a gozar mucho más...
Entra TITÍN. Todos sueltan a JENNY.
TITÍN.- Raúl, Carlitos, Santi, venid. Ha ocurrido una tragedia.
RAÚL.- ¿Qué pasa ahora?
TITÍN.- Es el final.
SANTI.- No te hagas de rogar. ¿Qué pasa?
TITÍN.- Pedro...
JENNY.- ¿Qué le pasa a Pedro? ¿Algo malo?
RAÚL.- Titín, dame una buena noticia: ¡Que se ha muerto!
TITÍN.- Pedro me ha engañado. Yo creía que era mi
amigo. ¡Mal amigo!
CARLITOS.- Eres un cachondo, Titín.
JENNY.- ¿Qué ha ocurrido?
TITÍN.- Pedro y Julia se han escapado juntos.
TODOS.- ¿Cómo?
TITÍN.- Se han ido. Han desaparecido. Julia me dijo que fuese a
buscarla una bebida. Me dio un beso...
RAÚL.- Déjate de mariconadas. ¿Cómo sabes
que se han fugado?
TITÍN.- Cuando volví con su vaso, me encontré con
esta nota: “Titín: lo siento, monín”. Encima
me...
SANTI.- Pasó lo que tenía que pasar.
TITÍN.- El padre de Julia está furioso. Ha jurado que no
va a parar hasta que le echen del país. Y si vuelve, lo capa para
que aprenda a no robar gallinas. Yo también le odio. Me ha traicionado.
Soy un idiota. A RAÚL. Raúl, ayúdame a vengarme.
RAÚL.- Titín, te juro que ahora sí que lo mato. Lo
juro. Vamos todos a buscarlo. Esta vez no se me escapa. Da igual donde
se esconda. Lo voy a cazar como a una rata.
Salen RAÚL, TITÍN, CARLITOS y SANTI.
JENNY.- ¡Te esperaré, Pedro!
|